Homenaje a Carlos Soria Galvarro y Remberto Cárdenas

Pomar: “Eran profesores sin título”, fue un “honor tenerlos”. Eran mejores que los “acartonados” de la época.

Dos gigantes invadieron el Auditorio Salvador Romero de la Universidad Mayor de San Andrés (Umsa). Entraron a paso lento. Se robaron todas las miradas. Cada uno carga en sus espaldas más de 70 años. Los recuerdos de las dictaduras, el sueño de la revolución y de una sociedad más justa aún se divisaban en sus retinas. Se sentaron en la primera fila como dos seres etéreos. Sus nombres ya son parte de la historia del periodismo: Carlos Soria Galvarro y Remberto Cárdenas.

Fueron convocados por el Instituto de Investigación Posgrado e Interacción Social en Comunicación (IpiCOM) y la Carrera de Ciencias de la Comunicación Social de la Umsa, para hacerles un homenaje. Cuando llegaron, el Auditorio se inundó de aplausos y emociones encontradas. Sus ex estudiantes, los docentes y la juventud universitaria, después, los ovacionaron de pie.

Así, el Día del Periodista, 10 de mayo, se engalanó con su excelsa e imponente presencia.

SORIA GALVARRO

“Imagínense ustedes a un muchacho de poco más de 20 años, militante de la Juventud Comunista de Bolivia (JCB) desde que tenía 16, candoroso admirador de Ostrovski, Pavel Korchaguin, que se sabe muchas canciones de la guerra civil española, Oh bella ciao… de los guerrilleros italianos y Por llanuras y montañas… de los soviéticos. Estudió historia en la universidad pero ya se consideraba un revolucionario profesional, a tiempo completo”. Él es Carlos Soria Galvarro.

En “Mi aproximación íntima al tema”, incluido en Los andares del Che en Bolivia, relató ese y otros pasajes sobre su juventud y su militancia.

En 1961, en la ciudad de Cochabamba, junto a otros muchachos arrojó globos con tinta roja en el Consulado de España, la noche que fusilaron a una víctima de la represión franquista Julián García Guimau y huyó del lugar en bicicleta antes de que llegara la Policía. Entre 1963 y 1964 culminó un curso en la Escuela Central del Komsomol de Moscú. Tres años más tarde, pese a ser el de menor edad, fue elegido secretario general de la JCB.

EL CHE

En marzo del 67, Soria Galvarro llegó a Camiri, la ciudad más próxima al campamento de Ernesto Guevara, decidido a incorporarse a la guerrilla. Empero, no alcanzó ese propósito. Ahí empezó su afición por entender al Che, símbolo del “hombre nuevo”.

Luego de casi un cuarto de siglo de militancia en el Partido Comunista de Bolivia (PCB), trabaja en la recuperación documental.

Destacado periodista e historiador, En junio presentará su libro Recordatorio: estampas de la segunda mitad del siglo XX.

PANELISTA

En el acto del 10 de mayo, realizado en el marco de las Jornadas sobre Periodismo Histórico en Bolivia, Soria Galvarro, conocido como El k’echi por sus amigos, fue invitado como panelista. Él realizó, de forma escrita, un análisis sobre “La importancia del Periodismo Histórico hoy”. Por motivos de salud, Beatriz Mena, su esposa, leyó el documento:

“El Periodismo se ocupa del presente (la ‘actualidad’) y la Historia del pasado (el ‘ayer’). Funciona como una de las fuentes para la construcción histórica, le deja huellas o señales recuperables por la investigación, compulsa y verificación”. Es una de las fuentes de la indagación histórica, pero además puede potenciar la función educativa y la difusión de temas a veces desconocidos u olvidados, es decir, puede contribuir poderosamente a rescatar y difundir la memoria social.

Para Soria Galvarro, “la principal limitación de hacer Periodismo Histórico es la forma rutinaria, superficial y frenética con las que muchos medios encaran el trabajo periodístico. Eso tiene que ver con la escasa orientación hacia la investigación y la cobertura noticiosa de pacotilla en la que están empeñados especialmente los medios audiovisuales en desenfrenada competencia con las llamadas ‘redes sociales’”.

RECONOCIMIENTOS

A unos metros del atril, con un traje oscuro que contrastaba con sus platinados cabellos y lágrimas en los ojos, estaba Soria Galvarro. A su lado, con un saco azul y un rostro pálido lo acompañaba el periodista y luchador social, Remberto Cárdenas.

Alrededor de las 11:45, la directora del IpiCOM, Esperanza Pinto, le entregó una placa transparente como una gota de agua: “Se otorga el presente reconocimiento a Carlos Soria Galvarro, por su importante trayectoria en radio, prensa y televisión y por su valioso aporte en la investigación y el desarrollo del Periodismo Histórico en Bolivia”. Con un puño en alto, sin mencionar palabras, él agradeció esa distinción.

Acto seguido, el Director de la Carrera de Comunicación Social, Edgar Pomar, con lágrimas en los ojos, la voz entrecortada y sumamente acongojado, distinguió con una placa de vidrio y un ramo de flores al periodista, ex catedrático y ex miembro del PCB, Remberto Cárdenas.

CÁRDENAS

Ellos eran “profesores sin título”. Fue un “honor tenerlos”. Eran mejores que los “acartonados de la época”, exclamó Pomar. Lean los artículos de Cárdenas que publicó en el combativo semanario Aquí, fundado por el Cristo de la Revolución, Luis Espinal, recomendó, para luego expresar: “No queremos todólogos (en los medios), buscamos periodistas comprometidos con su pueblo”.

Las Jornadas sobre Periodismo Histórico en Bolivia se realizaron con éxito del 9 al 11 de mayo. Ocho especialistas en comunicación, periodismo e historia, desde diferentes miradas, fueron los panelistas: Erick Torrico, Luis Oporto, Robert Brockmann, Miguel Pinto, Carlos Soria Galvarro, Ricardo Zelaya, Rafael Archondo y Ramiro Duchén Condarco.

Cada día, más de 300 personas –entre autoridades, como el Rector de la Umsa, Oscar Heredia, docentes, periodistas, universitarios y público en general–, asistieron a la cita académica.

Fuente: La Razón https://www.la-razon.com/…/homenaje-a-carlos-y-remberto/

Grecia Gonzales Oruño es Comunicadora Social